Se sometió a una cirugía con el “dios de los senos” y su vida cambió para siempre: “Pensé que estaría en buenas manos”


Tras su segundo embarazo, Katy Morgan —una modelo inglesa de 32 años— sintió que su cuerpo había cambiado. Para revertirlo, recurrió a la clínica del doctor Riccardo Frati, un cirujano plástico que en su página web se describe como el “dios de los senos” y el “cirujano de las estrellas”.
“Había trabajado con todas las celebridades y no encontré ni una sola crítica negativa sobre él. Todo lo que había en Internet sobre él era positivo. Pensé que estaría en buenas manos“, contó Morgan en diálogo con el medio The Independent.
En abril de 2021, la modelo concretó la cirugía, por la cual pagó 8.500 libras esterlinas, más de 11 mil dólares estadounidenses. Sin embargo, la intervención no resultó como ella esperaba. Pocos días después de la operación, Morgan sufrió un colapso físico y tuvo que ser trasladada de urgencia hacia un centro hospitalario.
“Tenía un implante contaminado y me había provocado una infección. Tuvieron que hacerme una cirugía de urgencia para extraer el implante, limpiarlo y volver a colocarlo dentro de mí. Fue horrible”, explicó.
Las secuelas físicas persistieron con el paso del tiempo. Morgan desarrolló necrosis en su otro seno y, cinco años después de la operación inicial, todavía padece dolores constantes.
Además, ella mencionó que tiene problemas con la ubicación del implante mamario, ya que el implante izquierdo se desplaza hacia su axila y debe empujarlo hacia su lugar de manera constante.
Durante su recuperación, Morgan recibió un reembolso por el costo de la cirugía, pero bajo la condición de un acuerdo de confidencialidad (NDA). Sin embargo, “no tenía ni idea de que había firmado uno”, ya que —según contó— se encontraba bajo los efectos de una fuerte medicación en ese momento.
A pesar de la restricción, ella decidió denunciar el hecho. “Lo rompí dos veces —el acuerdo— porque un mes después de la cirugía acudí a sus reguladores para quejarme del cuidado posterior y de su trato. Y publiqué comentarios sobre él en Internet”, relató.
El caso tomó un giro público en 2023, cuando Morgan decidió romper el silencio para advertir a otras mujeres. “Mis amigos me dijeron que tenía que hacer que la gente sea consciente de mi experiencia. Así que lo hice”, indicó.
Así fue como publicó un video en la red social TikTok que incluyó imágenes de sus senos y fotografías de su hospitalización. El contenido se volvió viral y alcanzó cientos de miles de visualizaciones en la plataforma.
Semanas después de la publicación, la modelo recibió una demanda por parte del doctor Frati por el incumplimiento del NDA. En una audiencia de septiembre de 2023, el médico obtuvo una medida cautelar provisional contra Morgan. Esta orden judicial le impidió hablar sobre él, la obligó a borrar su video y le prohibió emitir comentarios sobre el litigio.
No fue hasta enero de 2026, dos años y medio después, que un juez retiró la medida cautelar, lo que le permitió hablar y volver a contar su historia. “Me quitó la voz. Me operé los senos para recuperar la confianza después del embarazo. Lo hice por mí misma. Pero ni siquiera me permitieron hablar de ello”, remarcó.
Para Morgan, la experiencia la cambió para siempre. Ella siente que sus senos “están horribles“, y aunque lo oculta “bien”, confiesa que ya no desfila “como antes” y que su vida sexual “es diferente”. “Debería estar en la flor de la vida, pero ya no tengo la confianza en mi cuerpo que tenía antes”, añadió.
Elliot Hammer, abogado de Morgan, consideró que el levantamiento de la orden es “una victoria significativa”, ya que pudo contar su historia a los medios. En tanto, la defensa de Frati negó “categóricamente” todas las acusaciones y aseguró que el cirujano es “un profesional dedicado cuya prioridad es el bienestar del paciente”.
El proceso legal continuará con una audiencia el 9 de febrero, donde Morgan espera que la demanda sea desestimada de forma definitiva. “Tuve que encontrar la fuerza para decir: no, este es mi cuerpo, es mi decisión, tengo derecho a hablar de mis propias experiencias y a decir si no estoy contenta con algo”, afirmó.
“Quiero que sea justo y que otras mujeres puedan formarse su propia opinión con lo bueno y lo malo. Todo el mundo tendrá críticas negativas y personas que prefieren, pero debería estar ahí para que la gente pueda tomar sus propias decisiones informadas”, concluyó.
Fuente: www.clarin.com



